Cirugía veterinaria y traumatología

Nuestro equipo quirúrgico cuenta con décadas de experiencia y con los medios necesarios para realizar intervenciones complejas en la propia clínica. Además, podemos resolver casos que en otros centros requerirían derivación. Ofrecemos una cirugía veterinaria segura, controlada y con seguimiento completo.

¿Por qué confiar en nuestro equipo quirúrgico?

La cirugía veterinaria requiere experiencia y medios técnicos adecuados. Además, es fundamental contar con un equipo que acompañe a tu mascota antes, durante y después de la intervención.

Seguridad quirúrgica

Cada intervención se realiza con protocolos estrictos de seguridad. Además, mantenemos una monitorización anestésica continua y un control prequirúrgico completo.

Décadas de experiencia

Nuestro equipo acumula décadas de experiencia en cirugía veterinaria. Gracias a ello, podemos asumir casos complejos con seguridad y confianza.

Seguimiento completo

Nuestro trabajo no termina en el quirófano. Por eso, acompañamos a tu mascota durante todo el postoperatorio hasta su recuperación.

¿Qué incluye nuestro servicio de cirugía?

Cada intervención quirúrgica en CQVET Tucán sigue un proceso completo. Incluye valoración previa, intervención controlada y acompañamiento durante la recuperación.

Cirugía veterinaria

Traumatología y cirugía ortopédica

Cirugía de tejidos blandos

Control prequirúrgico completo

Seguimiento postoperatorio

Hospitalización si es necesaria

¿Cuándo puede necesitar cirugía tu mascota?

Tu mascota necesita una esterilización o castración

Se ha diagnosticado un tumor o masa que requiere extirpación

Ha sufrido una fractura, luxación o traumatismo

Presenta una hernia discal u otra patología neurológica

Necesita una cirugía abdominal o del aparato urinario

Requiere una intervención de urgencia

Si tu mascota necesita una valoración quirúrgica, llámanos y te orientamos. Además, te ayudaremos a valorar el siguiente paso.

Áreas de especialización

Especialistas en cirugía de tejidos blandos, traumatología y neurología

Trabajamos tres áreas quirúrgicas que nos permiten resolver casos complejos en la propia clínica. Así, evitamos muchas derivaciones y ofrecemos una atención más ágil, con la experiencia y los medios adecuados.

Cirugía de tejidos blandos

Realizamos intervenciones en órganos abdominales, sistema urinario, aparato reproductor, piel, tumores y otras estructuras no óseas. Además, abordamos desde esterilizaciones hasta cirugías oncológicas más complejas.

Traumatología veterinaria

Tratamos fracturas, luxaciones, lesiones articulares y otros problemas musculoesqueléticos. Para ello, utilizamos técnicas de osteosíntesis y fijación adaptadas a cada caso.

Neurología veterinaria

Realizamos el abordaje quirúrgico de patologías neurológicas como hernias discales, lesiones medulares y otros problemas del sistema nervioso. Así, podemos intervenir en casos que requieren atención especializada.

Preguntas frecuentes sobre cirugía veterinaria

Tu mascota puede necesitar cirugía cuando presenta un problema de salud que no puede resolverse solo con medicación o seguimiento y requiere una intervención para tratarlo o mejorar su bienestar. Por ejemplo, esto puede ocurrir en casos de fracturas, heridas importantes, tumores, obstrucciones, algunas enfermedades internas o determinados procedimientos preventivos, como la esterilización.

La necesidad de operar siempre depende de la valoración veterinaria. Tras la exploración y, si hace falta, de pruebas complementarias, el veterinario determina si la cirugía es la mejor opción. Además, comprueba si la mascota está en condiciones adecuadas para someterse a ella con seguridad.

Realizamos distintos tipos de cirugía veterinaria en función de las necesidades de cada mascota. Entre las más habituales, se encuentran la cirugía general, la cirugía de tejidos blandos y los procedimientos preventivos, como la esterilización. Además, en algunos casos realizamos cirugías más específicas según el diagnóstico, como intervenciones por traumatismos, masas, hernias o problemas que requieren tratamiento quirúrgico.

Antes de cualquier cirugía, estudiamos cada caso de forma individual. De este modo, podemos indicar la opción más adecuada y segura. Además, siempre priorizamos el bienestar de la mascota y un seguimiento veterinario personalizado.

Sí, la cirugía veterinaria suele ser segura cuando se realiza con una valoración previa adecuada, un protocolo anestésico individualizado y una monitorización correcta durante todo el procedimiento. Antes de operar, el veterinario estudia el estado general de la mascota, sus antecedentes y, si es necesario, realiza pruebas preoperatorias. De este modo, puede reducir riesgos y planificar la intervención de la forma más segura posible.

Como en cualquier procedimiento quirúrgico, existen riesgos. Sin embargo, la seguridad mejora mucho cuando la cirugía se adapta a la edad, al estado general y a las necesidades concretas de cada paciente. Además, el control veterinario ayuda a prevenir complicaciones y a actuar con rapidez si aparece cualquier incidencia.

Lo más importante es valorar cada caso de forma individual y explicarte con claridad el procedimiento, los posibles riesgos y los cuidados necesarios antes y después de la cirugía. Así, puedes tomar la mejor decisión para la salud y el bienestar de tu mascota.

Antes de una cirugía, te indicaremos cómo preparar a tu mascota según su caso. Normalmente, será necesario respetar el ayuno previo, seguir las instrucciones sobre su medicación y acudir con ella de forma segura y tranquila. Además, en algunos casos realizamos pruebas preoperatorias para valorar su estado de salud y planificar la intervención con la máxima seguridad.

Un consejo importante: no le des comida, premios ni medicación por tu cuenta antes del día de la cirugía si no te lo hemos indicado. De este modo, evitamos situaciones que puedan afectar al procedimiento. Ante cualquier duda, lo mejor es consultar siempre con la clínica antes de la intervención.

La recuperación después de una cirugía veterinaria suele requerir reposo, control del dolor, revisión de la herida y seguimiento de las indicaciones del veterinario. Durante los primeros días, es normal que la mascota esté algo más tranquila o adormilada. Sin embargo, lo habitual es que vaya recuperándose de forma progresiva.

En muchos casos, es necesario limitar la actividad durante 7 a 10 días para evitar saltos, carreras o esfuerzos que puedan afectar a la cicatrización. También es importante mantener la herida limpia y seca, impedir que la mascota se lama o rasque la zona y vigilar si aparece enrojecimiento excesivo, inflamación, secreción o sangrado.

Además, el veterinario puede pautar medicación, revisiones y cuidados específicos según el tipo de cirugía y las necesidades de cada animal. Si notas dolor intenso, apatía marcada, vómitos, problemas para respirar o cualquier cambio que te preocupe, es importante contactar con la clínica cuanto antes.

Sí, en algunos casos de traumatología la cirugía puede ser necesaria. Por ejemplo, esto ocurre en determinadas fracturas, luxaciones, lesiones de ligamentos o tendones y otros traumatismos que afectan al apoyo, la movilidad o la estabilidad de una articulación. Además, algunas fracturas importantes o ciertas lesiones ortopédicas pueden requerir reparación quirúrgica para favorecer una recuperación adecuada.

La necesidad de operar depende del tipo de lesión, de su localización, del dolor que presenta la mascota y de su estado general. En algunos casos, puede bastar con inmovilización, reposo y seguimiento. Sin embargo, en otros la mejor opción es intervenir para reducir complicaciones y mejorar la recuperación.

Antes de decidirlo, el veterinario valora cada caso de forma individual. Si es necesario, también realiza pruebas diagnósticas para indicar el tratamiento más adecuado y seguro para la mascota.

Algunos síntomas pueden indicar un problema traumatológico en una mascota. Entre los más frecuentes, están la cojera, la dificultad para apoyar una pata, el dolor al moverse o al tocar una zona, la hinchazón, la rigidez, la pérdida de movilidad o una postura anormal. Además, en lesiones más importantes puede aparecer imposibilidad para caminar con normalidad o para sostener peso sobre la zona afectada.

También es importante acudir al veterinario cuanto antes si el problema aparece después de una caída, un golpe, un atropello, una pelea u otro traumatismo. Del mismo modo, conviene consultar si notas dolor intenso, inflamación marcada o cambios bruscos en la forma de moverse. Así, una valoración temprana ayuda a identificar la lesión y a indicar el tratamiento más adecuado para evitar complicaciones.

Otros servicios veterinarios

La cirugía veterinaria es solo una parte de lo que podemos hacer por tu mascota. Descubre el resto de servicios.

¿Tu mascota necesita una valoración quirúrgica?

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